El encanto de Little Witch Academia + Review

¿Porqué es LWA tan aceptada y adorada por el público 'otaku' en general? Habiendo tanta variedad de géneros e historias, esta serie logra gustar en una amplia mayoría, y sus capítulos lograron ser uno de los mejores motivos para esperar el domingo.

Literalmente acabo de ver el último episodio, el número 25 de una serie que acompañé durante 6 meses (así que si este post les llega a generar atención en ella, ¡ya pueden ir a verla de un tirón! o si no esperen a su estreno en Netflix), y decidí aprovechar las sensaciones y sentimientos que dicho episodio me generó para completar esta entrada. 

Escribir sobre el particular caso de LWA es algo que quiero hacer desde antes de completar la reestructuración el blog. Viendo a amigos y conocidos con gustos tan diferentes a los míos escribir y comentar sobre la serie y sus personajes preferidos, además de la repercusión que estaba teniendo en los medios, me hizo querer profundizar un poco sobre esa cuestión.

Little Witch Academia fue una serie sumamente esperada desde su anuncio, al tener el respaldo de muchos espectadores que quedaron encantados con su primera aparición en el año 2013, con el formato de un corto (o un episodio unitario de 26 minutos) del mismo nombre. A eso le sumamos una película lanzada hacia finales del 2015 (LWA The Enchanted Parade), previamente financiada en Kickstarter. Ya mencionar que el crowfunding estuvo metido de por medio, nos da una idea de que a pesar de los pocos minutos totales de duración que cargaba esta serie en su espalda, encantaba y generaba al público lo suficiente como para financiarla.
Finalmente la serie televisiva se anunció en el 2016.

Dejando de lado la excelente calidad y estilo de la animación de Studio Trigger (que es uno de los motivos por los que muchos se vieron en un principio cautivados), creo que su encanto se debe a dos grandes cosas:

-La simpleza de su historia-
-El reparto de personajes-

Aviso: ¡No hay spoilers!

La idea es muy básica: Jóvenes asisten a una academia a temprana edad para poder aprender sobre magia y convertirse en grandes brujas. 
Desde el vamos, la idea de un centro educativo donde los brujos pueden aprender a dominar el fascinante poder de la magia fue explotada masivamente, siendo el ejemplo más popular Harry Potter y su saga de libros, entre muchas novelas y series japonesas donde una institución mágica está presente de alguna u otra forma. 
Es una ambientación tan común, pero a la vez tan popular, que no nos hace falta explicarla. Una academia tendrá sus directivos, sus profesores, sus estudiantes, alguna criatura mágica suelta, clases, lugares secretos y/o prohibidos, y una amplia variedad de elementos que el mundo real no nos permite, como hechizos, pociones, transformaciones y la lista sigue.
No se necesita ir muy lejos a menos que el lugar tenga alguna particularidad, pero en LWA no la hay (más allá de que es una academia sólo de mujeres, cosa que al ver el reparto queda más que claro) por lo que el desarrollo del mundo donde se desarrolla esta historia es lento y tranquilo, revelándonos distintas características cada episodio. Y, como conocemos tanto del género, no tenemos el apuro de que nos presenten y expliquen todo, por lo que no nos genera incomodidad ni ansiedad. 
Ciertos elementos y aclaraciones que más tarde se vuelven sumamente importantes no llegan hasta los episodios 8-10, y la verdad es que no nos importa demasiado que la historia no tome fuerza o genere un potente arco argumentativo hasta el episodio 12, porque estamos también lo suficientemente entretenidos viendo las vivencias de los personajes.

Toda historia (a menos que sea una narrativa experimental y/o moderna) necesita un protagonista, especialmente en mundos mágicos ¿Qué es lo que nos ofrece LWA? A Kagari Atsuko (also knows as Akko), una pésima bruja que no pertenece a una familia con prestigio mágico y que su único motivo para asistir a la academia es ser como su ídola Shiny Chariot en la capacidad de hacer sonreír a los demás con su magia, y consecuentemente luego conocerla. Pero Chariot ha desaparecido hace tiempo sin dejar rastro, y la magia utilizada con propósitos espectaculares (de puro show) es mal vista por la mayoría, por lo que obviamente los sueños de Akko son tomados como tonterías.
Sin embargo, ella tiene el poder de creer, tal como Chariot le enseñó en un show al que asistió de niña, además de ser testaruda, cabeza dura, ingenua, a veces insoportable y enojona. Y aunque son sus desvirtudes las que suelen salir a flote la mayoría del tiempo, Akko cuenta con buenas intenciones, un corazón sumamente puro y una fuerza y capacidad de seguir sus sueños inquebrantable, por lo que se convierte en un excelente personaje protagónico.

A ella la acompaña un amplio casting de personajes, todos diferentes uno del otro, inclusive en el diseño, cosa que en el anime suma mil puntos cuando uno está cansado de ver que literalmente todos tienen el mismo formato de rostro y ojos en otras series.
Lo malo: son en su mayoría estereotipos y arquetipos, pero con el transcurrir de los episodios, tenemos la posibilidad de ir conociendo características que los sacan un poco de la idea pregenerada que podemos tener de ello ¡Los guionistas supieron usarlos! La mejor manera que tuvieron para que nos encariñáramos y enfatizáramos con ellos fue usar toda la primera mitad de la serie para mostrarnos ocurrencias en episodios auto conclusivos que comenzaban a tirar pistas para la trama que se desarrollaría más adelante. Utilizaron a su favor sus características, dotándolos de virtudes y dándoles un lugar claro en la historia, donde cada uno cumple su función correspondiente.

Como elemento audiovisual en su totalidad, el guión cumple su parte en ser redondo, bien estructurado, no nos deja agujeros o utiliza recursos sacados de la galera (más que alguna que otra cosa, pero no es realmente relevante, y vamos, que la magia puede explicar muchas cosas -?-). Con una animación carismática y una buena banda sonora, un surtido de situaciones cómicas, dramáticas, alguna batalla, y además de alcanzar al espectador con la idea de continuar soñando a pesar de todas las barreras que se deban derribar, Little Witch Academia se convierte en una excelente serie que logra ser muy entretenida en el mundo que nos presenta, con los personajes que lo habitan y las ocurrencias que viven.

No puedo ponerle una puntuación perfecta, pues me hubiese gustado ver más desarrollo de los personajes secundarios ya que el tiempo solo dió espacio a desarrollar a los que más relevancia tuvieran al final, pero creo que es posiblemente una de las mejores series del año y la recomiendo a cualquier espectador que consuma anime aunque sea ocasionalmente.

Si no le gusta, muy probablemente tenga el corazón hecho una pasa. 

¡Nos vemos en el próximo post!

Aka / Melina

P.D: La imagen utilizada corresponde al poster de la película, pero fue el arte oficial que más me gustó para el post.
P.D: Esto de limitarme en la cantidad de imágenes por post hasta que arregle lo de la preview es una shit, porque me estoy conteniendo poner las mejores expresiones de Akko durante la serie.


Aka Natsume

27 años - Redactora y guionista audiovisual y transmedia. Amante de la narrativa, la naturaleza y sacerdotisa del dios limón.

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